Desde hace poco, las redes sociales se han popularizado de tal manera, que en muchos grupos de amigos, las reuniones, se hacen exclusivamente a través de ellas. No obstante, las principales razones por las que la gente se engancha a una red social son conocer gente e intercambiar fotos.
Facebook y Tuenti son las más populares en España. La gente se crea una cuenta y automáticamente cuelga en la red todos sus datos personales, sin leer las condiciones de uso y la política de privacidad.
Y aquí es donde está el peligro, ya que nadie nos garantiza que nuestros datos estén seguros en sus sistemas ni nadie nos garantiza que podremos eliminarlos completamente llegado el caso.
Los peligros má evidentes a los que se puede ver expuesto un menor a la hora de contactar con otros miembros de redes sociales son:
- Acceso fácil a temáticas que no son apropiadas a su edad: sexo, pornografía, violencia...
- Se puede hacer un uso indebido de las imágenes que el menor pueda “colgar” en la red.
- Pueden ser fácilmente engañados en redes sociales o chats sobre información de hábitos en la casa: vacaciones, horas de trabajo, posibilidades, cuándo están solos…
- Anuncios clasificados, ventas fraudulentas o estafas que intentan engañar y que pueden tener un costo económico para la familia del menor.
- Todo el tiempo que no esté frente al ordenador (que no todo es malo) es tiempo perdido en el desarrollo de otras habilidades sociales o intelectuales.
Nuestra opinión respecto a este tema es variada, por un lado, pensamos que está bien porque es un buen medio de comunicación y puedes estar interconectado con las personas que conoces. Por otro lado, puede haber algunas desventajas como por ejemplo la falta de privacidad.